Arte y Cultura Siglo XIX

La sociedad en Europa se transforma en nuevas clases sociales que protagonizan los procesos de cambio, la sociedad estamental ha desaparecido definitivamente, la burguesía -capitalista e industrial- triunfa y se enriquece. Como antagonista el proletariado lentamente cobra conciencia de su condición de explotado.

Crecen las ciudades donde se instalan las nuevas industrias, necesitadas de mano de obra, y su configuración revela la nueva estructura social: barrios burgueses donde se hacina el proletariado. Entre ambas clases sociales se colocan las clases medias, surgidas del desarrollo del sector terciario.

El XIX se caracteriza también por una notable difusión de la cultura a través de la lucha contra el analfabetismo, la obligatoriedad de la enseñanza primaria y la multiplicación de periódicos y revistas. Además, la universidad vuelve a ser el centro principal de la cultura, especialmente en Alemania y Francia.

Los movimientos culturales más importantes en el siglo XIX son el romanticismo, en la primera mitad del siglo, y el positivismo, en la segunda mitad. El desarrollo del romanticismo transcurre paralelamente al desarrollo del Idealismo Alemán, mientras que el positivismo se origina a partir de la filosofía comtiana, y la influencia del cientifismo.

  • Romanticismo

El romanticismo es en gran medida, un movimiento antiilustrado que tiene como precursores a finales del siglo XVIII, a Rousseau en Francia, y a Goethe en Alemania. Su influencia corre paralela al desarrollo del idealismo alemán -se puede decir que el romanticismo representa para el arte lo que el idealismo alemán para la filosofía-, ambas corrientes se influencian entre sí. Sus características principales son:

  1. Frente al racionalismo ilustrado se exalta el sentimiento, la imaginación, la intuición.
  2. Se revaloriza el sentimiento religioso. La religión se basa para muchos -así Schleiermacher- en el sentimiento de lo infinito y, con frecuencia, en el sentimiento de dependencia con respecto a ese infinito. Muchos tienen preocupaciones religiosas de tipo místico o panteísta -reciben la influencia del panteísmo de Spinoza y del misticismo de Böhme-.
  3. Se revaloriza la historia, la tradición, por ejemplo las tradiciones populares, lo nacional -en Alemania se acuña la expresión Volkgeist (Espíritu del pueblo) que va a tener enorme importancia en el surgimiento de movimientos nacionalistas de fines de siglo e incluso en el siglo XX-. Se revaloriza asimismo todo lo antiguo, la Edad Media (Schlegel), la Grecia clásica (que pone de moda Goethe) y todo lo primitivo y salvaje (Rousseau).
  4. Se exalta el individualismo. La libertad también es convertida en un valor fundamental, de ahí que muchos románticos sean, también, auténticamente liberales.
  5. Se sustituye la concepción “mecanicista” de la naturaleza, heredada de Descartes, por una concepción “organicista”. La naturaleza es concebida fundamentalmente como un ser vivo, como algo que crece, se desarrolla, y en donde el todo es algo más que la suma mecánica de las partes. Y se exalta la identificación con la naturaleza a través de la música, la pintura, la poesía, etc.

Escritores que se movieron en la órbita romántica fueron, en Francia Víctor Hugo; en Inglaterra Lord Byron; en Alemania, la patria por excelencia del romanticismo fue Goethe con su Werther, el precursor de esta corriente que recibe un impulso definitivo con el conocido como Sturm und Drang (Tempestad e ímpetu), que debe su nombre a una tragedia de Klinger; otros románticos alemanes fueron los hermanos Schlegel, Schiller, Herder, Hölderlin, Novalis y H. Heine. En Inglaterra Wordsworth y Coleridge. En España Larra y Espronceda. En Italia Leopardi, etc.

También se movieron en la órbita romántica los pintores Delacroix, Teófilo Gautier, etc., y músicos como Schubert, Chopin, Wagner, ertc.

  • Positivismo

Por positivismo suele entenderse aquella actitud que considera que la ciencia y la filosofía deben limitarse al análisis de los hechos de la experiencia, estableciendo entre ellos relaciones y leyes. Esto implica una renuncia a conocer qué es la realidad, qué son, en esencia, las cosas. Si entendemos la metafísica como la ciencia que trata del ser de las cosas, el positivismo implica una actitud antimetafísica (en un sentido similar al ya mantenido por Hume). En filosofía surge como una reacción contra el romanticismo, el idealismo y la metafísica. En la ciencia surge contra la ontologización de la física. Es decir, contra el intento de explicar qué es la realidad (qué es la materia, qué es el espacio, etc.). los positivistas sostienen por el contrario, que la ciencia debe limitarse a describir los fenómenos en función de leyes matemáticas, sin entrar en su naturaleza.

Se pueden distinguir tres grandes corrientes positivistas con implicaciones filosóficas, políticas y científicas:

  1. El positivismo social, cuyos máximos representantes son Augusto Comte y John Stuart Mill.
  2. El positivismo evolutivo, cuyos máximos representantes son Hebert Spencer y Ernst Haeckel.
  3. El empiriocriticismo, cuyos máximos representantes son Errnst Mach y Richard Avenarius.

Además en el Siglo XX se desarrollará una corriente filosófica que será conocida como positivismo lógico.

  • Arte

Tras el período romántico de la primera mitad de siglo, en el terreno artístico el realismo se va imponiendo frente al romanticismo en las artes plásticas, aunque a finales del XIX surge el impresionismo.

En general, las artes del siglo XIX tuvieron una primera fase de búsqueda en el pasado, gigantismo y sentimentalismo; y una segunda fase de crítica a la estética anterior, vuelta a la racionalidad.

El romanticismo del siglo XIX fue la antítesis del neoclasicismo. La moderación, el racionalismo, la pública inmoralidad serán tajantemente reemplazados por el exceso, el sentimentalismo, la búsqueda de crear una moralidad cada vez más inalcanzable. Los ideales cimentados por Rousseau, el precursor ideológico del romanticismo, culminarán en la Revolución francesa, que sería el punto de partida para la creación de una nueva época. La revolución será constantemente evocada a lo largo del siglo, junto con ideales como la libertad, la independencia y el nacionalismo, en ese entonces perteneciente a la izquierda política. Los pilares son el individualismo burgués, que quedaría plasmado en el subjetivismo literario; la evasión de la realidad, en pro de la creación de una nueva sociedad mejorada; la exaltación de la naturaleza, en la cual suponían que el Hombre estuvo exento de dramas y dificultades.

Hacia el posromanticismo se gestaría la idea de que la belleza del arte se encuentra en el arte mismo: El arte por el arte. Varias corrientes se consideran postrománticas: El parnasianismo, se caracterizaría por su ruptura con el subjetivismo y con el exceso de sentimentalismo; el simbolismo según definió el propio Jean Moréas es “Enemigo de la enseñanza, la declamación, la falsa sensibilidad, la descripción objetiva”, se encuentra impregnada de intenciones metafísicas, misterio y misticismo; el decadentismo surge por el acto de potenciar a Baudelaire, que buscaba la belleza en lo repugnante, busca revelarse contra la falsa moralidad burguesa.

Otra alternativa al romanticismo fue el realismo, inspirado en los efectos sociales del nuevo capitalismo. Es habitual el uso de la sátira, la denuncia, las temáticas de enfermedad, suciedad, locura, pobreza, vicios y prostitución. El realismo se potenciaría en el naturalismo, más influenciado por el materialismo, el positivismo o el determinismo.

Literatura

En literatura, el realismo de Zola y Víctor Hugo representan en Germinal y Los miserables, respectivamente, las difíciles condiciones de vida de las clases populares. Tolstoi y Dostoievski, Stendhal, Dickens…son algunos ejemplos de la grandeza de este movimiento.

Arquitectura

El historicismo marca a la nueva arquitectura, que se deja influir por la añoranza al pasado, que encuentra su originalidad en el estudio del origen del pasado. Concentraba todos sus esfuerzos en recuperar la arquitectura de tiempos pasados. Al neoclasicismo del pasado siglo le continuo el neogótico, asociada a los ideales románticos nacionalistas. La arquitectura ecléctica, hace evolucionar a la historicista, combinando variedad de estilos arquitectónicos en una nueva estructura.

El movimiento Arts & Crafts contempló la idea de aprovechar el desarrollo industrial y tecnológico, viendo en el artesano una figura a destacar. Con la disolución de sus ideales y la dispersión de sus defensores, las ideas del movimiento evolucionaron en el contexto francés, hacia la estética del Art nouveau, considerado el último estilo del siglo XIX y el primero del siglo XX.

Pintura

La Pintura del Siglo XIX no estuvo exonerada del quiebre histórico con su historia. Tampoco lo estuvo de la multitud de corrientes de filosofía del arte. También se dejó influenciar por el fenómeno político francés, la ruptura con el tradicional artista que muestra lo que la monarquía y su aristocracia pretenden. El mundo no está en orden, y eso pretende mostrar el nuevo arte, al mismo tiempo que propone un nuevo orden: El Romanticismo. Allí donde el neoclasicismo propone una belleza ideal, el racionalismo, la virtud, la línea, el culto a la Antigüedad clásica y al Mediterráneo, el romanticismo se opone y promueve el corazón, la pasión, lo irracional, lo imaginario, el desorden, la exaltación, el color, la pincelada y el culto a la Edad Media y a las mitologías de la Europa del Norte.

Hacia mediados de siglo hay una vuelta, en cierta forma, al racionalismo como fuente de inspiración. El notorio desarrollo industrial provocado por la Revolución industrial, sus “efectos secundarios” y la frustración con los estímulos revolucionarios de 1848 llevan al artista a olvidarse del tema político y a centrarse en el tema social. El manifiesto realista comprende que la única fuente de inspiración en el arte es la realidad, no existe ningún tipo de belleza preconcebida más allá de la que suministra la realidad, y el artista lo que debe hacer es reproducir esta realidad sin embellecerla.

Los pintores paisajistas ingleses del romanticismo sentarían las bases sobre las que más adelante trabajarían los impresionistas. De Turner los impresionistas tomarían su gusto por la fugacidad, sus superficies borrosas y vaporosas, el difuminado y la mezcla de colores intensos; pero desecharían el componente sublime, propio de la pintura romántica.

Hacia finales de siglo y comienzo del siglo XX se podía ver una gran variedad de vanguardias. El punto máximo del individualismo implicaba que cada artista debía promover su propia vanguardia, que afirmaba, de carácter universal y verdadero. El postimpresionismo, el puntillismo, el simbolismo pictórico, el expresionismo, el cubismo, el fauvismo, el surrealismo, el futurismo darían cuenta de una sociedad que vive en la revolución por la revolución, la vanguardia por la vanguardia, la universalidad por la universalidad. Una sociedad donde los plazos son cada vez más pequeños, el ritmo cada vez más rápido.

Música

El romanticismo y el nacionalismo se unen en figuras como Chopin y List, Schubert y Schumann, Verdi y Wagner, por citar a algunos.

Romanticismo no necesariamente funcionó como antítesis del clasicismo. Beethoven (1770-1827), que significó un nexo entre ambos estilos, desarrolló principios heredados de Haydn en término de contraste, al mismo tiempo que extendió temporalmente la forma sonata. Se retomó la tonalidad cromática ampliándola y llegando al extremo, en el Posromanticismo, de suspenderla o creando tonalidad errante generalizada. También fue ampliado el tamaño de la orquesta llegando a extremos utópicos como el de Berlioz. En este siglo se gestaría el culto al pasado, particularmente a Bach y el barroco, por lo que se daría inicio a la interpretación como nueva rama. Hacia mediados de siglo también sería importante el papel del nacionalismo como búsqueda estética.

Hacia fin de siglo se gestaría el Impresionismo, que buscaría su expresión en la ruptura con la tonalidad, buscando en la modalidad como forma búsqueda arcaizante. También se inspiraría en músicas “exóticas”, particularmente en la música de gamelán. Rompería con el contraste en favor de la homogeneidad incluso hasta llegar al concepto de música funcional, como es el caso de la pieza experimental de Erik Satie “Musique d’ameublement”.

Mientras que el modalismo y escalismo del Impresionismo influenciarían más tarde a los compositores modernistas, el interés por la música con mínimos contrastes influenciaría al Minimalismo. El cromatismo postromántico, por el contrario, ejercería más influencia en el Expresionismo, que desarrollaría el atonalismo Libre y posteriormente el Dodecafonismo.

El siglo XIX supone, tras lo dicho, una transformación total de todos los aspectos de la existencia humana.

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