4- S. XIX Nacionalismo y Colonialismo

  • El nacionalismo

También surgirá en el siglo XIX el nacionalismo moderno. Aunque éste hace su aparición bajo dos modelos:

1. Un primer modelo de nacionalismo lo constituye el que nace vinculado a la revolución francesa y que se fundamenta en la voluntad popular de vivir juntos. Aparece perfectamente teorizado en un escrito de 1882 titulado ¿Qué es la nación? Del escritor francés Ernesto Renan.

2. Un segundo tipo de nacionalismo es el que nace vinculado al romanticismo alemán. Éste concibe a la nación como algo vivo, como una suma de lengua, cultura, folclore, etc., (volkgeist) que precede a los ciudadanos, y que no depende por lo tanto, de la voluntad de éstos.

Frente a estas dos fundamentaciones del nacionalismo se sitúan las críticas socialistas (y en especial la marxista, que ve en el nacionalismo una justificación ideológica de la burguesía triunfante). La ideología nacionalista y las propias necesidades de la revolución industrial dan un impulso decisivo a la unidad alemana e italiana. Los numerosos condados, principados, etc., alemanes acaban coaligándose en torno a Prusia, gracias en gran medida, a la habilidad política del canciller Bismarck (1815-1898). En Italia es el reino de Cerdeña-Piamonte el que inicia la reunificación, en la que tuvieron un papel destacado el conde de Cavour (1810-1861) y el aventurero Garibaldi (1807-1882).

■ El Colonialismo

Es un fenómeno muy antiguo, sin embargo el del siglo XIX tiene como causa principal la dinámica del capitalismo moderno, en la que se subraya la necesidad europea de encontrar materias primas y salidas comerciales para su excedente de capital. Por otra parte, los intereses estratégicos e internacionales generalizaron la tendencia de los dirigentes europeos a utilizar las colonias como fichas en un tablero mundial de ajedrez.

Quizás el más notable es el de Gran Bretaña bajo la monarquía de la Reina Victoria. En América del norte, tras la independencia de los estados Unidos de América del Norte, contaba con Canadá. En el Caribe: Jamaica; En Asia: La India, Birmania, Beluquistán (actual Pakistán); en Oceanía: Australia (parte), Nueva Zelanda; en África: Unión Sudafricana, Rodesia, Botswana (actual). Los territorios coloniales británicos tuvieron regímenes de gobierno muy diferentes. Las colonias en América tenían un régimen de tipo republicano. En cambio la India era gobernada por un virrey.

En menor grado, Francia, Portugal, Holanda, Bélgica, Alemania e Italia, también extendían sus dominios a territorios de ultramar. El Imperio español fue perdiendo sus colonias americanas. Pero fue en 1898, con la pérdida de Cuba y Filipinas, fue cuando se produjo una verdadera crisis moral que dio lugar a un gran número de reflexiones sobre el destino del país.

El colonialismo: el contexto histórico

La  segunda revolución industrial  (1870-1914) aportó una oleada de innovaciones tecnológicas que transformó de forma radical la economía de los países más avanzados.

El abaratamiento del transporte y de las comunicaciones permitió que las mercancías y los seres humanos pudieran desplazarse a lo largo del mundo de una forma y en una cantidad hasta ese momento inconcebible.  Ese proceso de integración mundial se ha denominado primera globalización.

En este contexto debemos entender el fenómeno del colonialismo o imperialismo. Ambos términos se utilizan indistintamente para referirse a la expansión territorial de las potencias industriales europeas especialmente a partir de 1870. El resultado de esta expansión fue la formación de extensos imperios ultramarinos.

La expansión colonial e imperialista emprendida por las potencias industriales en el período 1870-1914 fue motivada por distintos factores:

1. Factores económicos (materias primas, nuevos mercados donde vender e invertir, válvula de escape a la presión demográfica en las metrópolis).

2. Factores políticos (prestigio nacional, grupos de presión interesados en la colonización, acción de políticos con gran influencia).

3. Factores geoestratégicos (enclaves geográficos privilegiados).

4. Factores culturales y científicos (afán de conocimiento, extensión de la cultura occidental).

LOS GRANDES IMPERIOS COLONIALES

A lo largo del siglo XIX y los inicios del siglo XX, diversas potencias se repartieron una parte importante del planeta.

El imperio británico se constituyó como el más extenso de la historia.

El imperio francés ocupó importantes territorios de África e Indochina.

Otros imperios. Países europeos como Alemania, Italia, Portugal, Holanda o España y potencias no europeas como Estados Unidos y Japón

Las metrópolis pugnaron por extender sus territorios y a menudo sus intereses chocaron y llevaron a conflictos diplomáticos. Pese a intentos de solución pactada como la Conferencia de Berlín de 1895, los conflictos coloniales fueron un importante factor de inestabilidad internacional.

Las tensiones entre los imperios europeos no eran nuevas. Sin embargo a partir de 1870, las potencias coloniales se lanzaron a una inusitada carrera expansionista que engendró tensiones en múltiples zonas del mundo.

El principal centro de conflicto fue África. Tras diversas fricciones, las potencias dirigidas por el canciller alemán Bismarck, decidieron reunirse para acordad unas reglas generales que pusieron orden en la carrera colonialista. En la Conferencia de Berlín de 1885 se acordó que para que un país tuviera derecho sobre un territorio debía explorarlo completamente. Esta resolución aceleró aún más el proceso colonizador.

Las resoluciones de la Conferencia de Berlín no pusieron fin a las tensiones. Los dos grandes imperios, británicos y franceses, pugnaron por extender su influencia y a punto estuvieron de ir a una guerra general por un incidente en una aldea sudanesa, Fachoda, en 1898. Sin embargo, Londres y París llegaron a un acuerdo colonial general a principios de siglo XX e iniciaron una amistad duradera, la Entente Cordiale, que finalmente llevaría a la alianza militar.

Fueron las ansias expansionistas de Alemania las que tuvieron más graves consecuencias. Sus fricciones con Francia en África fueron muy importantes y fueron elementos clave en el cambio hacia la primera guerra mundial.

LOS DISTINTOS MÉTODOS DE COLONIZACIÓN

Los imperios coloniales adoptaron diversas formas de organización. Básicamente se pueden distinguir dos formas de colonización:

Colonias de poblamiento, con fuerte población europeo e instituciones políticas similares a las de la metrópoli.

Colonias de explotación, con escasa población europea, organizadas para obtener ventajas económicas o estratégicas y basadas en la opresión de la población indígena. En algún caso, como el Congo Belga, la crueldad fue sistemática contra la población colonizada.

Otras variantes de colonización menos extendidas fueron los protectorados y las concesiones.

LAS CONSECUENCIAS DE LA COLONIZACIÓN

Las consecuencias de la expansión imperialista occidental son complejas y es muy difícil simplificar.

La conquista y la ocupación se basaron en la violencia y el sistema colonial se sustentó en la opresión y discriminación racial. En algunos casos los efectos económicos fueron nocivos y las poblaciones indígenas vieron como una cultura externa se imponía sobre la suya propia.

Por otro lado, los occidentales aportaron adelantos científicos y técnicos que directa o indirectamente beneficiaron a las poblaciones colonizadas.

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